domingo, 11 de diciembre de 2016

Afectación de la Sentencia #S636 a #Valdemarín

Veremos la afectación que tiene sobre las parcelas del Sector de los Valdemarines o barrio de Valdemarín del Distrito Moncloa-Aravaca de Madrid la Sentencia Nº: 1414/2016 del Tribunal Supremo. Sala de lo Contencioso-Administrativo. Sección: Quinta, de fecha quince de junio de dos mil dieciséis. Recurso de Casación Núm.: 3539/2014 (en adelante la #S636, Sentencia 1414/2016 TS.pdf )

El TS declara en su inapelable fallo que ordenamos que la ejecución de esta sentencia se extienda a todas las parcelas del sector de los Valdemarines que resultaron tratadas desigualmente en la aprobación de la Revisión del Plan General de Ordenación Urbana de Madrid declarada nula por la sentencia a ejecutar, ya sea mediante la aplicación a todas de la norma zonal 8.1.a) ya por aplicación a todas de la Ordenanza C.B.D.

La administración ha tenido desde la primera sentencia (de fecha 15/06/2002, "firme" el 15/02/2006) el ánimo de eludir su cabal ejecución olvidando que la Constitución Española en su artículo 118.1 dispone que “Es obligado cumplir las sentencias firmes de los Jueces y Tribunales, así como prestar la colaboración requerida por estos en el curso del proceso y en la ejecución de lo resuelto”, nada más lejos de la realidad, más bien la administración ha seguido una actuación "poco coherente" en palabras del propio TS.

La Diligencia de Ordenación, de 19 de julio de 2012, del TSJ requirió al Ayuntamiento de Madrid para que “a la mayor brevedad posible" procediera a la "inmediata" ejecución de la sentencia firme dictada, con la advertencia de atenerse a las responsabilidades que procedan conforme al artículo 112 de la Ley de la Jurisdicción, debiendo además comunicar a esa Sala la identificación de los responsables del cumplimiento de la sentencia y por ende de la ejecución de la misma. Asimismo, "deberá abstenerse de realizar cualquier actuación o acto de planeamiento en el Sector de los Valdemarines que no sean necesarios par el cumplimiento de lo ordenado en la sentencia”.

Haciendo oídos sordos a lo anterior el Ayuntamiento creo el Área de Planeamiento Remitido 09.11 “Noroeste Nudo del Barrial” hoy anulado por el TS. El problema creado, de forma imprudente, imnecesaria e ilegal es que se han perdido otros cuatro años en su ejecución a sumar a los anteriores intentos por soslayar la sentencia (expropiación de la misma, imposibilidad de ejecución material/legal de la misma, etc.)

Cuando el Ayuntamiento de Madrid resuelva "finalmente" cumplir la sentencia tendrá que elegir cuál de las normas zonales indicadas (8.1.a o C.B.D.)  habrá de aplicarse en el ámbito de los Valdemarines…eso y solamente eso.

La sentencia determina claramente que una de las dos normas zonales, sea cual sea, prevalecerá sobre la otra, por mandato de una sentencia judicial. Al ser de aplicación directa la Sentencia, no es necesario seguir estrictamente el procedimiento urbanístico de modificación del Plan General (publicidad, alegaciones ya no tienen lugar, bastará con la aprobación del Pleno Municipal y su publicación)

Implementar ese cumplimiento no comporta otra cosa que una simple modificación de Plan General para recoger en él el ámbito de aplicación de la ordenanza elegida,  y ello, bien claro queda en la sentencia, para que sea posible una aplicación directa de la meritada norma zonal sin recurrir a figuras de planeamiento de rango menor como ha aducido la Corporación reiteradamente en sucesivos intentos malintencionados de soslayar el fondo del asunto.

Caben dos opciones: vamos a considerarlas:

  • Aplicación de la Norma Zonal 8.1.a

En ese caso sucedería que todas las viviendas construidas anteriormente mediante convenios urbanísticos suscritos entre la administración y los particulares que traían motivación en la necesidad de expropiar suelo para la construcción de la M-40, con la Norma Zonal C.B.D. quedarían en condición de  "fuera de ordenación", lo que abriría la puerta a los afectados, compradores de vivienda que actuaron de buena fe, a solicitar una indemnización contra la responsabilidad patrimonial de la Administración que extendió las licencias de obras para la construcción de aquellos edificios. Evidentemente, sus propiedades padecerían, mientras durase ese régimen, de una pérdida de valor patrimonial.

Ya no podrá modificar en el futuro esta situación con un Nuevo Plan General, ya que estaría actuando contra una sentencia firme cuya ejecución volvería a impedírselo. En el futuro podría hacer lo que ya puede hacer ahora: implantar en todos los Valdemarines la Norma Zonal C.B.D.


  • Aplicación de la Norma Zonal C.B.D.

Optar por esa solución no comportaría daños a terceros, resolvería automáticamente el problema de los edificios nacidos al hilo de los convenios, sería de aplicación muy sencilla, bastaría una simple modificación puntual del PGOU a efectos de sustituir la norma  zonal de aplicación, y adecuaría la oferta inmobiliaria de la zona a la demanda actual que solicita viviendas colectivas y no grandes casas unifamiliares.

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